
Butler, Lady Eleanor, (1739-1829) y Sarah Ponsonby (1755-1831)
Lady Eleanor Butler en 1768 conocióa Sarah Ponsonby, que tenía 13 años. Ponsonby, perdió a sus padres en su temprana infancia, y a su madre adoptiva cuando tenía trece años. Dejada al cuidado de la prima de su padre, Lady Betty Fownes, fue enviada a una escuela de pupilas en Kilkenny, en 1768, allí conoció a Butler, la hija más chica de la rama católica de una antigua y noble familia de Kilkenny. Luego de conocerse, ambas mujeres comenzaron a mantener una correspondencia secreta y tomaron la firme decisión de vivir juntas.
En 1778, tras haber fallado un primer intento, disfrazadas de hombres huyeron juntas y se instalaron en Gales, en un lugar llamado Plas Newydd, allí permanecerían por el resto de sus vidas. Todos los días se leían la una a la otra, estudiaban idiomas, literatura y geografía. Les apasionaba leer la obra de Jean-Jacques Rousseau. Intentaron imitar el estilo de vida que propulsaba Rousseau. William Wordsworth compuso en su honor "Sonnet Composed at Plas Newydd" un poema en el que las llamaba "hermanas enamoradas con un amor libre de ascender / incluso sobre ésta tierra, más allá del tiempo". Anna Seward bajo el título "Llangollen Vale", hizo lo mismo.
Recibían a mucha gente en su casa entre ellos a Edmund Burke, Anna Seward, Stephanie Genlis, el ya nombrado Wordsworth, sir Walter Scott etc.
Estas mujeres compartían cama, libros, dinero, caminatas diarias, se vestían en forma similar, firmaban su correspondencia en conjunto, y llamaron a su perra Safo. Los diarios de Butler hacen referencia a Ponsonby como "mi amada" y " mi dulce amor", describen los detalles diarios y la paz que sentían cuando ambas se quedaban a solas y en la intimidad cuando los visitantes las abandonaban.
Las implicaciones lésbicas de dicha relación ha sido debatida a lo largo del tiempo, pero en la época existían rumores entre los visitantes tanto como en la prensa acerca de esta relación. Anne Lister (una lesbiana que llevó al papel sus memorias y aventuras con otras mujeres) expresa en el año 1822 luego de haberlas visitado: "No puedo evitar pensar que seguramente esa relación no era platónica. Que dios me perdone, pero me miro a mi misma y dudo". De todos modos su relación ha sido emblemática y es el paradigma de las "amistades románticas". Muchos escritores se han interesado en ellas, entre ellas Colette en Lo puro y lo impuro, Constance Stallard, la novela de Doris Grumbach, Las damas, y la biografía de Elizabeth Mavor en 1971, entre otras.
Lo que es bien cierto es que ambas encendieron la imaginación de finales del siglo XVIII e inicios del XIX, pues como mujeres famosas unidas por una relación íntima, que se ayudaban, confortaban y apoyaban launa a la otra, eran inseparables y contribuyeron a dar cabida a la posibilidad de imaginar un compañerismo continuado al margen de un matrimonio heterosexual.
Butler falleció en 1829, dos años más tarde haría lo mismo Ponsonby.