
Nació el 3 de Setiembre de 1849 en el seno de una familia acomodada en South Berwick, Maine, EEUU. Era la segunda de tres hijas nacidas del matrimonio de Theodore Jewett y Caroline Perry. De pequeña solía acompañar a su padre a la librería que poseía la familia así como a otros lugares, en el curso de dichas salidas fue como Sarah fue adquiriendo el hábito de la observación que sería una de sus armas cuando se convirtiera mas tarde en escritora. Demostró una temprana inclinación por la escritura, publicó su primer historia en el año 1868, a la edad de 18 años. Los trabajos de Sarah fueron publicados regularmente en The Atlantic Monthly por más de tres décadas y media. Hizo quince novelas, así como varias obras para niños llegando a tener un lugar respetable dentro del mercado comercial norteamericano que floreció luego de la guerra civil.
Su trabajo se centró formalmente en los cuentos cortos, porque Jewett consideraba que no tenía talento para armar grandes tramas. Las mujeres fueron mayormente el foco de su interés como se nota en Deephaven, donde narra una amistad entre dos jóvenes, o en A country doctor (1884) donde se centra en la persecución que hace una joven de su vocación, así como en The Queen´s Twin and other stories. Su obra más conocida tal vez sea The Country of the Pointed Firs (1896), una delicada narración sobre una visita de verano a una pequeña ciudad en la costa de Maine, donde una escritora llega a este sitio en busca de soledad, pero allí se ve sumergida rápidamente en la vida de la ciudad y dentro de una amistad con una herbalista llamada Almira Todd, esta novela es descripta como uno de esos libros proto lésbicos, donde se exploran los poderosos lazos que a veces, se forman entre las mujeres, una amistad romántica que no eran objeto de sospecha sino de veneración.
Sarah Orne Jewett es considerada una de las figuras clásicas cuando se habla de amistades románticas, y una precursora dentro de lo que algunos llaman literatura lesbiana.
Mantuvo una prolongada relación con Annie Adams Fields, en lo que se considera un matrimonio bostoniano, que comenzó a comienzos de 1880 y terminó con la muerte de Jewett. Annie le brindó compañía emocional y apoyo; la introdujo además al universo literario y así conoció a grandes figuras como Alfred Lord Tennyson, Matthew Arnold, Henry James, Rudyard Kipling, y Christina Rossetti. Años más tarde fue la mentora de otras de las grandes escritoras norteamericanas, Willa Cather, a quien le aconsejó abandonar el periodismo para dedicarse por completo a la escritura, la ficción, también le sugirió que abandonara el uso como mascarada de los narradores masculinos, algo con lo cual Cather luchó toda su vida. Para Sarah una mujer podía escribir libremente sobre su afecto por otra mujer, algo que Cather encubriría siempre bajo los personajes masculinos. Jewet fue una precursora en ese sentido y un modelo para generaciones posteriores a ella. Falleció en el año 1909 de una hemorragia cerebral.