
Nació en Marylebone, Inglaterra en el año 1858. Su padre era general del ejército británico y su madre era francesa. Ethel o Ethyl fue una de las más grandes compositoras de óperas mujeres así como tuvo un lugar entre los más grandes compositores ingleses. Nacia en el seno de una familia militar, Smyth se crió como un tomboy. Su familia viajó muchas veces a la India durante su infancia, una experiencia que desarrolló en ella el amor por los viajes y las aventuras. Desafiando los deseos de su padre, a la edad de 19, Smyth luchó para estudiar música en Leipzig, allí se hizo amiga de Brahms, Clara Schumann, Tchaikovsky y Grieg. Las mujeres músicas eran objeto de tal discriminación que fue forzada a confiar en el apoyo de patrones influyentes como la emperadora Eugenia, con tal de que su música fuera ejecutada. Escribió al respecto "Señalemos, que muy pocas chicas tienen la suerte de vivir cera de una emperadora rica con obvias simpatías feministas.". Su primera partitura importante fue Misa en re mayor que se estrenó en Londres en enero de 1893 en una época en la cual se pensaba que las mujeres no eran capaces de componer música de tal envergadura. En el campo de la ópera, donde alcanzó sus mayores éxitos, compuso Fantasio, Der Wald, Les Naufrageurs, siendo ésta última su obra maestra.
Su situación privilegiada le hizo más fácil el hecho de ser lesbiana, en ese entonces el culto a los artistas era más importante que su sexualidad o incluso el hecho de que fueran homosexuales, era a veces considerado una conducta esperable de tales personas. Smyth se consideraba a sí misma parte de una grupo de gays que incluían a escritores, artistas y músicos, entre ellos Romaine Brooks, Serge Diaghilev, Violet Trefussis, Radclyffe Hall, Proust, Cocteau y Wilde. En su vida tuvo grandes pasiones lesbianas, muchas fueron recíprocas (probablemente con la activista feminista Emmeline Pankhurst) otras no, tal como sucedió con Virginia Woolf. La lectura de Una habitación propia de Virginia Woolf despertó en ella el deseo de conocer a la autora, y lo consiguió en 1930. A los sesenta y un años, Smyth se enamoró, y así lo apunta en su diario: "Creo que nunca me he interesado por nadie tan profundamente. Durante dieciocho meses, casi no he pensado en nada más". Llegó a ser una de las amigas más fieles y más exigentes de Woolf. En cuanto a Woolf, escribe en febrero de 1933, después de una visita de Smyth, que p or entonces estaba sorda casi por completo: "Ayer me sentí como si fuera un caracol y tuviera un tordo que me daba golpes hasta que el pico de su voz incesante me rompió la cabeza. Siempre me digo "¡Pobre mujer!". Después d todo pienso que ha venido desde Woking para estar un rato conmigo. (...)Ahora se va a Bath a pasar cinco semanas; supongo que siento un gran alivio. Porque no puedo soportar sentirme como si fuese el caparazón de un caracol. Pero ella es tan positiva, tan insistente. Está tan acostumbrada a ser Ethel".
Fue una militante política que trabajó arduamente por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Una sordera creciente la obligó a dejar de componer música en sus últimos años, pero continúo escribiendo prosa. En 1935 escribió: "Soy la persona más interesante que conozco y no me importa si nadie más opina lo mismo". Se enamoró de varias mujeres en el transcurso d su larga vida. Su lucha por los derechos femeninos se plasmó de varias maneras entre ellas, con la composición de La marcha de las mujeres. Falleció el 8 de Mayo de 1944.