Poemas pertenecientes a Parallelement. Ciclo Las amigas.
EN EL BALCÓN
En el balcón las amigas miraban ambas como huían las golondrinas
Una pálida sus cabellos negros como el azabache, la otra rubia
Y sonrosada, su vestido ligero, pálido de desgastado amarillo
Vagamente serpenteaban las nubes en el cielo
Y todos los días, ambas con languideces de asfódelos
Mientras que al cielo se le ensamblaba la luna suave y redonda
Saboreaban a grandes bocanadas la emoción profunda
De la tarde y la felicidad triste de los corazones fieles
Tales sus acuciantes brazos, húmedos, sus talles flexibles
Extraña pareja que arranca la piedad de otras parejas
De tal modo en el balcón soñaban las jóvenes mujeres
Tras ellas al fondo de la habitación rica y sombría
Enfática como un trono de melodramas
Y llena de perfumes la cama vencida se abría entre las sombras
PENSIONISTAS
Una tenía quince años, la otra dieciséis
Y ambas dormían en la misma pequeña habitación
Esto sucedió una sofocante noche de Septiembre
Quebrantables asuntos! Ojiazules y con mejillas de marfil
Para refrescar sus delicados cuerpos, se despojaron
De las exquisitas camisas perfumadas de ámbar
La más joven levantó sus manos inclinándose hacia atrás
Y su amiga, con sus manos en sus pechos, la besó.
Entonces bajó a sus rodillas, y, en un arrebato
Pegó a la pierna de la otra su mejilla, y su boca
Acarició el dorado oro entre las grises sombras
Y durante todo ese tiempo la mas joven contaba
Con sus queridos dedos los prometidos valses
Y sonrojándose, inocentemente sonreía.
III
PER AMICA SILENTIA
Los largos cortinados de blanca muselina
Que el fulgor pálido de la lamparilla
Hace fluir como una vaga opalina
En medio de la sombra muellemente misteriosa
Los grandes cortinados del gran lecho de Adelina
Han entendido, Claire tu voz sonriente,
Tu dulce voz argentina y cariñosa
Donde otra voz se enlaza, furiosa.
“Amémonos, amémonos” dicen dos voces enredadas,
Claire, Adeline, víctimas adorables
Del noble deseo de vuestras almas sublimes.
Amen, amen! O queridas solitarias,
Puesto que en estos días de tristeza, ustedes todavía,
Están adornadas por el glorioso estigma.
PRIMAVERA
Tiernamente la joven mujer de cabello rojizo
Conmovida ante tanta inocencia
Le dijo a la rubia muchacha
Estas palabras en suave voz
"Savia que se eleva; flores que se abren
tu juventud es una glorieta
permite a mis dedos vagar por la hierba
donde se estremece el capullo de la rosa
Déjame por entre el herbaje puro
Beber las gotas del rocío
Que humedece a la tierna rosa,..
De modo que el placer, mi cariño
Avive tu rostro
Como el amanecer el azul del cielo
Su adorado cuerpo bello, armonioso
Perfumado, blanco como el blanco
Rosa, emblanquecido con pura leche, rosado
Como un lirio bajo un cielo púrpura
Bellos los muslos, enhiestos los pechos
Tu espalda, hombros, vientre, un banquete
Para los ojos y para las curiosas manos
Para los labios y todos los sentidos
"Pequeña niña, deja ver si tu lecho
tiene aún debajo de la roja cortina
la hermosa almohada que lleva
y las salvajes sábanas. Oh a tu lecho.
VERANO
Y la niña respondía desfallecida
bajo la caricia hormigueante
de su jadeante querida:
Me muero, o mi bien amada!
“Yo me muero, tu garganta inflamada
pesada me emborracha y me oprime:
Tu carne fuerte de donde proviene la ebriedad
Está extrañamente perfumada;
Tu carne tiene el encanto sombrío
De la madurez estival,
Ella es ámbar y sombra;
Tu voz truena en las ráfagas,
Y la sangrante cabellera
Huye bruscamente en medio de la noche lenta.
Traducción por latomadelabastilla@yahoo.com.ar