| Índice de films | Programación del mes | Festivales | Links de interés| Fotografía |

 

Yuri, Shoujo ai, el lesbianismo en Japón-Manga/Anime. 

© www.pseudoghetto.com

latomadelabastilla@yahoo.com.ar

El tema de la homosexualidad o su tratamiento en lo literario o artístico no es nada nuevo en la cultura japonesa como en la cultura occidental. Aunque es bien claro el tratamiento de la homosexualidad masculina, no es tan claro ni lo ha sido históricamente el tratamiento de la homosexualidad femenina. En lo relativo a la cultura japonesa se pueden encontrar algunos indicios escritos al respecto por ejemplo en el Hagakure, publicado en el año 1716 y que es una recopilación de los pensamientos filosóficos de Yamamoto Tsunetomo. También existen indicios en los diarios de Murasaki Shikibu, la autora de lo que es considerada la primera novela en el sentido total del término: Genji monogatari. En la cultura japonesa el modo en que se refieren a las lesbianas varía bastante. En el idioma japonés existen las palabras que corresponden a butch y femme; neko (gato) se aplica a la “femme”; en tanto que tache y onabe (que se utiliza también para las personas mujeres trasgénero) se aplica butch. Tachi deriva de tachiyaku, palabra qaue designa a quien tiene un rol masculino en una pieza de teatro. Onabe, literalmente significa olla o vasija. La palabra doseiai comenzó a utilizarse a comienzos del siglo XX, e inicialmente se refería a las relaciones entre mujeres, ahora se utiliza en general para designar relaciones entre personas del mismo sexo. Se refería además a relaciones entre chicas escolares, diferenciándose de las ome no kankei que se referían las relaciones butch-femme. Aquellas relaciones eran denominadas también “Clase S” o simplemente “S”. La S se refería a “shojo”.

Los artículos de ese entonces que se referían a esta clase de relaciones, sostenían que estas eran relativamente platónicas y no significaban ninguna amenaza; eran vistas en forma espiritual y sin connotaciones sexuales. Como una etapa pasajera.

En la década del veinte aparecieron un par de novelas con contenido lésbico; Yoshiya Nobuko publicó Yaneura no Nishojo, la historia de un romance entre dos chicas en un colegio; y con anterioridad en una serie de cuentos cortos llamados Hana Monogatari, incluyó referencias a las relaciones Clase S.

En esta breve reseña quisiera hacer mención también a la Takarazuka (Revista teatral japonesa con elenco exclusivamente femenino) . Este tipo de revistas típicamente japonesas como el kabuki se han desarrollado a lo largo del siglo veinte y han jugado un cierto papel entre las fans femeninas de este tipo de arte. En las mismas se representan obras de todo tipo donde los personajes femeninos tanto como masculinos son interpretados por mujeres.Así se dividen en dos grupos: las otokoyaku que actúan sólo los papeles masculinos y las musumeyaku que actúan únicamente los roles femeninos.

El método utilizado en esta revista ese el Stanislavky, método de actuación conocido y que involucra la creación no sólo psicológica del personaje sino también física. En definitiva la atracción por la revista tiene distintas explicaciones, un espacio de libertad, un espacio para soñar, y en algunos casos también en algunas fans existe un innegable componente homoerótico. De alguna manera esta revista ha sido asociada históricamente al lesbianismo a pesar de los esfuerzos de quienes las patrocinan de que no sea de tal modo. El look andrógino de las otokoyaku atrae al parecer la admiración de muchas mujeres espectadoras. Esta atracción por las otokoyaku es descripta por Jennifer Robertson quien según sus investigaciones llega a sostener que las fans femeninas que oscilan y difieren en edades, nivel educativo, económico y social no ven el prototipo típico de un hombre en el escenario, sino que reconocen y aprecian la capacidad histriónica del cuerpo femenino que es capaz de transgredir los límites tradicionales de la masculinidad y la femineidad. Según las estadísticas la mayor parte del público está compuesta además por mujeres casadas que encuentran en este género una suerte de vía de escape y fantasía que les son negadas en la vida cotidiana. En el mundo del Takarazuka los hombres son amables, sensibles, atentos porque por debajo esconden a una mujer. Según sostiene la autora la misma razón se repite para justificar el por qué a las mujeres heterosexuales les gusta acudir los clubes “Miss Dandy”, clubes que tienen un staff de mujeres andróginas trasvestidas.De todos modos según la autora todo lo anterior no justifica el éxito que también tienen las musumeyaku, quienes carecen del look andrógino de las otokoyaku. Según las crónicas históricas en la década del treinta y esto a modo de ejemplo, porque ha habido varios escándalos de este tenor, una musumeyaku, tuvo un romance con una fan y ambas intentaron un doble suicidio. La prensa de ese entonces fue totalmente sensacionalista y ridiculizó dicho intento así como la relación que existía entre estas dos mujeres. El suicidio lésbico por partida doble no era inusual en esa época. En ese entonces la homosexualidad era vista como una enfermedad mental o como Clase S (anteriormente explicado como algo pasajero).Entre los años 1925 y 1935 se reportaron 325 suicidios dobles de lesbianas. Esto se traducía en un 31 por ciento de la tasa. Y se supone que hubieron muchos más que estos casos que no fueron reportados o fueron suicidios individuales. Todo esto se traduce en la marginación que padecían las lesbianas en ese período que estaban por fuera de lo normalizado y el rol de la mujer tradicional como buena esposa y sabia madre. Así como las dificultades económicas que enfrentaron las mujeres al haber tenido siempre menores ingresos que los hombres, y mayores dificultades para insertarse al mercado laboral, según surge de los estudios realizados sobre ese período como Ohara Kenshito, quienes sostienen además sobre ese particular período de interguerras japonés, que muchas mujeres optaban a su pesar por someterse a un matrimonio y a una existencia de vida heterosexual y otras preferían el suicidio como alternativa.

Continuando con el tema existe otro género artístico donde se ha representado el lesbianismo tanto como la homosexualidad masculina y este ese el manga y el anime. Acá se deben hacer algunas precisiones de índole teórica para definir algunos conceptos.

Para comenzar, los términos Yuri y Shoujo ai, son usados para referirse a las series de anime y manga que retratan relaciones románticas con implicaciones sexuales o no entre mujeres. La distinción entre yuri yshoujo ai, no está tan clara, pero al parecer la primera se refiere justamente a relaciones donde está implicado el sexo, mientras la última se refiere a relaciones platónicas. El origen del término yuri aplicado a este tipo de relaciones no está claro, al parecer se le adjudica a Ito Bongaku, que era el editor de una revista para hombres gays llamada Barazoku, quien solía llamar a las lesbianas la tribu lila, en el idioma japonés yuri significa lila justamente, en tanto bara, significa rosa, y se aplica a los hombres gays. De este modo los hombres eran barazoku, en tanto las lesbianas eran llamadas yurizoku “tribu lila”. El nombre yuri fue tomado por muchos realizadores de hentai manga y doujinshi (dibujantes amateurs) quienes con frecuencia comenzaron a llamar a sus personajes lésbicos con el nombre “Yuri” o “Yuriko”. A modo de ejemplo una de las parejas más conocidas del hentai doujinshi se llamaban Kei y Yuri y pertenecían a Dirty Pair.

El término shoujo ai (amor entre chicas) fue creado como un análogo a shounenai (amor entre chicos). Estas distinciones son de índole más bien occidental. Shoujo ai se usa generalmente para referirse al amor romántico entre chicas, que no necesariamente incluye sexo.

El yuri puede definirse como cualquier serie de anime o manga que muestra una intensa conexión emocional, romántica, o de deseo físico entre mujeres. El Yuri no es un género limitado por el género, la edad; pero si se desea se puede diferenciar entre el shounen yuri escrito por hombres para una audiencia masculina (no necesariamente para no constreñir la amplitud) y el shoujo yuri escrito por mujeres para una audiencia femenina; y lo que algunos llaman el yuri puro, escrito por lesbianas y para una audiencia lesbiana. También existen discusiones respecto a si el hentai (porno) con contenido lésbico puede considerarse yuri. Recomiendo al respecto un ensayo tituladoYuri Fandom on the Internet por Sabdha Charlton. Existen varios títulos en manga y anime que tratan el tema de la homosexualidad femenina, a modo de ejemplo Sailor Moon donde la pareja principal la constituyen dos lesbianas, en roles que se pueden catalogar como butch femme, y son retratadas en un tono positivo.

Del mismo modo lo hace la autora Ikeda Riyoko en la serie manga/anime titulada Oniisama e, una historia que se centra en una escuela exclusiva para chicas en una historia en la cual la mayoría de los personajes femeninos tienen sentimientos románticos, obsesivos en algunos casos respecto a otras chicas.

Rosa de Versailles se centra en la historia de una mujer que es criada y educada como un hombre llamado Oscar, incluye muchas descripciones sobre sentimientos entre personas del mismo sexo; la heroína no llega a traspasar mayormente el límite del flirteo con otras chicas que continuamente se están enamorando de Oscar, aunque existe un personaje llamado Rosalie que está realmente enamorada de ella.

Paros no ken es también otro clásico del manga, es una historia sin ambigüedades sobre un amor lésbico. Erminia es la princesa del reino de Paros en esta historia ambientada en una suerte de Grecia medieval; Erminia es una chica fuerte y diestra con la espada que se enamora de una dulce e inocente chica llamada Fiona.

Claudine es otra historia lesbiana donde la heroína piensa o se siente que es un hombre atrapadoen el cuerpo de una mujer. Se enamora de otra chica y tienen una intensa relación que termina trágicamente.

Blue es otro manga que desarrolla la historia de amor entre dos chicas en medio de un colegio situado en una pequeña ciudad japonesa. Trata varios temas que van desde la homofobia, pasando por el embarazo adolescente, el aborto y la violencia familiar.

Utena, clásico dibujo japonés que gira en torno a la historia de amor entre Tenjou Utena y Himemiya Anthy ambientada también en un colegio. Un día Utena reta a duelo a otra estudiante tras ganar obtiene el título de Victor o campeón reinante del Duelo. Y junto con ese título obtiene la posesión de Anthy una chica misteriosa conocida como La Novia de la Rosa que existe sólo para servir a Victor, y desde ese día se convierte entonces en la prometida de Utena.

Love Vibes es otro manga que gira en torno a un triángulo amoroso entre tres chicas.
Sailor Moon: Tsukino Usagi, es una chica normal y feliz que va al colegio, pero en realidad es la reencarnación de la princesa de la Serenidad del Reino de la Luna. Ami, Rei, Makoto y Minako son sus guardias personales (guerreras con poderes mágicos). Las cinco son la única esperanza contra el Reino Oscuro del mal. Las Sailor Senshi no son solo sus guardaespaldas sino que también son sus mejores amigas, y todas están enamoradas de ella. Pero dos de ellas, Haruka y Michiru se convierten en amantes en esta historia que ha sido una de las historias más populares del shoujo manga.

Indigo Blue: manga que gira en torno a una joven mujer, escritora que pasa por una etapa de gran confusión al tener novia, novia, y sentir que los ama a los dos y no puede optar por ninguno de ellos; hasta que finalmente debe hacerlo y escoge a la chica.

CRONOLOGÍA DEL YURI

 

GALERÍA DE YURI