Sofía Parnok nació el 11 de Agosto de 1885 en Taganrog, Rusia. Fue la primer hija de una física que falleció cuando Sofía tenía apenas seis años de edad. Su padre volvió a casarse poco tiempo después de la muerte de su esposa. La relación con su madre postiza fue bastante difícil y más tarde sucedería lo mismo con su padre, que desaprobaba duramente el confeso lesbianismo de la poeta. Desde su temprana infancia encontró cierta paz en la escritura, del mismo modo que durante sus últimos años en el Colegio entre 1901 y 1903 lo encontraría escribiendo extensamente sobre su sexualidad, y sus primeros amores con otras mujeres. Su lesbianismo estaría presente en su obra poética casi como una forma de lucha en una ambiente literario homofóbico. 

En 1905 Sofía abandonó su hogar en la compañía de una actriz que a la sazón era su amante, y pasó muchos años en Europa. Estudió durante algún tiempo en el Conservatorio de Génova, pero tuvo que regresar muy a su disgusto a la casa paterna porque no tenía dinero para mantenerse. Para independizarse optó entonces por casarse con un amigo cercano que era a la vez poeta, y se establecieron en San Petersburgo. Allí comenzó a publicar sus poemas en los periódicos. El matrimonio arruinó su creatividad y desordenó su vida personal. En el año 1909 se arriesgó a todo, incluida la censura social así como la debacle económica y se decidió a abandonar a su esposo, para comenzar una nueva vida. Así se fue a vivir a Moscú donde inició una carrera como periodista, traductora, libretista de ópera y poeta. A comienzos de la primera guerra mundial conoció a Marina Tsvetaeva, con quien inició un apasionado y tormentoso romance, que dejó sus huellas en la poesía de ambas. Esta relación finalizó en 1916. Y Parnok emprendería nuevos rumbos junto a su nueva amante, una actriz llamada Lyudmila Erarskaya con la cual abandonaría Moscú para ir a vivir a Crimea. Allí fue cuando Parnok escribió una de sus mejores obras, el libreto para Almast, la ópera de Alexander Spendiariov. Esa época fue literariamente fértil y florecieron las semillas líricas lesbianas de Parnok, bajo la inspiración también de una amiga llamada Eugenia Gertsyk. Así publicó Roses of Pieria (1922) y The Vine (1923). Volvió a Moscú en el año 1923, donde conoció a una matemática llamada Olga Tsuberbiller, con la cual Parnok vivió hasta el final de sus días en el año 1933; hecho que no obstaría que Parnok se enamorara de otras mujeres, entre ellas Nina Vedeneyeva, una física de la cual también se enamoró a finales de 1931 y que le inspiraría los mejores ciclos de poesía lésbica: Ursa Major" y "Useless Goods." 

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