A UNA DE OTRO HUMOR

 

¿Oh amada querida, debería dejar

de mirarte, siempre con ojos húmedos,

y quejumbrosos besos de estos labios donde yace

más miel que en tus áloes? ¿Debería romper

aún más oscuras hierbas, y suspirando no perder de vista

con fingida lamentación y gritos temerosos,

rodeándote lentamente con blasfemias

porque estaría bailando? No, me falta

la necesaria torpe salmodia de la desesperación.

No resuena en mí tu sombrío humor,

ni está en mi corazón. Ni en ningún lugar

dentro de mi carne, la misma carne que enamoraste.

¿Entonces para qué aflojar mi trenzado pelo

ocultando mis ojos, y pretender que cavilo? 

 

 

VERSO

Si alguien pregunta «¿cómo es enamorarse

De una que no puedes desechar, al ser ella más joven?»

Cómo debería ser, contestamos, quién puede probar que

La caída del diente de leche en la lengua,/

Es ya suficiente otoño en la boca.


(¿Los jóvenes?)


(De Poemas inéditos de Patchin Place, 1940-1982)

 

Leer biografía: Djuna Barnes