MUJER

Sueño con un lugar entre tus pechos  

para construir mi casa como un refugio

donde siembro

en tu cuerpo

una cosecha infinita

donde la roca más común

es piedra de la Luna y ópalo ébano

que da leche a todos mis deseos

y tu noche cae sobre mí

como una lluvia que nutre.

 

 

QUIEN DIJO QUE ERA SIMPLE

Tiene tantas raíces el árbol de la rabia

que a veces las ramas se quiebran

antes de dar frutos.

Sentadas en Nedicks

las mujeres se reúnen antes de marchar

hablando de las problemáticas muchachas

que contratan para quedar libres.

Un empleado casi blanco posterga

a un hermano que espera para atenderlas primero

y las damas no advierten ni rechazan

los placeres más sutiles de su esclavitud.

Pero yo que estoy limitada por mi espejo

además de por mi cama

veo causas en el color

además de en el sexo

y me siento aquí preguntándome

cuál de mis yo sobrevivirá

a todas estas liberaciones.

 

 

NO HAY POEMAS HONESTOS ACERCA DE LAS MUJERES MUERTAS

Qué queremos la una de la otra

después de haber contado nuestras historias

queremos

ser sanadas queremos

la mohosa quietud robando nuestras cicatrices

queremos

la hermana poderosa que no nos asusta

que hará que el dolor se vaya

la voz de mamá en el corredor

lo has hecho bien

la primera vez querida

nunca necesitarás

hacerlo de nuevo.

El trueno retumba en el horizonte

yo compro tiempo con otra historia

una pálida ampolla de aire

cadencias de carne muerta

oscurecen las vocales.

 

 

Leer Biografía: Audre Lorde