LAS PRESENCIA DE LAS LESBIANAS EN LA CULTURA NORTEAMERICANA DE COMIENZOS DEL SIGLO VEINTE, HARLEM, EL JAZZ Y SUS LETRAS
Por latomadelabastilla@yahoo.com.ar
En el ambiente del jazz y en particular durante el fenómeno cultural que
se denominó Renacimiento de Harlem, debido al ambiente de tolerancia y libertad
imperante se desarrolló una suerte de subcultura gay, donde se encontraban
varias figuras conocidas, tal como lo ha descrito Eric Garber y Garth Tate. El
nombre surge del título de un libro de Alain Locke, que era una recopilación
de ensayos, poesías, ilustraciones, etcétera que abarcaba, a muchos de los
representantes de la cultura negra. El entorno del jazz fue en sus comienzos un
ambiente under y contracultural lo cual propició ciertas libertades que no se
daban en los ambientes más convencionales. En ese entonces, cantantes y músicos
como Alberta Hunter, Bessie Smith, Ethel Waters, Josephine Baker, Fletcher
Henderson, Duke Ellington, Edith Wilson y el gran
Louis Armstrong convirtieron la música
negra en una poderosa arma artística y conmovieron las estanterías de
la música folk norteamericana. Harlem era una comunidad compleja en una nación
compleja y hostil, donde la ridiculización y el menosprecio de los negros era
habitual. Para demostrar esto basta con algunos ejemplos tales como la creación
en el año 1909, por un empresario blanco llamado Anselmo Barrasso, de la TOBA, Theater
Owners Booking Association, una red extendida por todo el país, que
involucraba, teatros, salones de fiestas, circos,
y diferentes lugares destinados a la diversión y esparcimiento del público
negro. La razón era que la segregación racial les impedía a los negros acudir
a espectáculos junto a gente blanca. Las condiciones de trabajo en este
circuito eran humillantes asimismo como el salario escaso que percibían los
artistas, de modo tal que popularmente los mismos artistas re-definieron el
significado de la sigla TOBA como Tough On Black Asses, que cuyo significado se
traduce en “duro con los culos negros”.
La participación en la guerra del 14 alentó algunas esperanzas en
muchos negros o afroamericanos (en la comunidad existen discusiones sobre como
llamarse a sí mismos y tratar de eliminar aquellas denominaciones “políticamente
correctas” como el uso de la expresión personas de color, incluso el término
afroamericano ), de conseguir
cierto reconocimiento social. A pesar de la esperanza de muchos de ellos cuando
durante la primera guerra mundial fueron llamados a servicio (incluso hubo
grandes discusiones si realmente los negros debían participar en una guerra ya
que carecían de derechos en su propio país), de que luego se les reconocieran
sus derechos civiles, al finalizar la guerra esto no fue así, continuó la
relegación económica, así como social, el gobierno de Wilson siguió siendo
hostil y opresivo. Ante toda esta situación surgió como respuesta lo que se
dio en llamar el Nuevo Negro, tal como en ese entonces ellos mismos se
denominaban. Este Nuevo Negro, ya no iba a aceptar el abuso y la explotación.
Ya no iban a aceptar la resignación como destino, ni conformarse con una
especie de justicia divina en otra vida una suerte de conformismo espiritual que
muchas religiones llevan en sí. Comenzarían entonces a exigir, reivindicar sus
ideas y a dejar en claro que
estaban preparados para luchar y obtener su libertad a cualquier costo. En un
poema de Claude Mc Kay considerado el primer poeta de este período, esto quedaría
claro, el título del poema era If we must die. Publicaciones negras empezaron a
surgir y otras a incrementar sus ventas, algunas de ellas fueron "The
Crisis", "Opportunity", "The Messenger" y "Negro
World" , estas publicaciones se distribuían no sólo entre las comunidades
negras de EEUU, sino también, en el Caribe, en Latinoamérica y en África. Si
bien a finales de siglo XIX Harlem era un barrio de clase media alta blanca,
algunos negros de clase media comenzaron a mudarse a mediados de la segunda década
del siglo XX. Así fue como lentamente Harlem fue poblándose de negros hasta
convertirse en la más grande
comunidad de negro hasta ese entonces. Allí se conjugaba gente de todas las
profesiones así como de todas las clases sociales, sin distinción. Donde
muchos de ellos lo único que tenían en común era la herencia africana. En
tanto surgía esta nueva visión, la situación económica de la mayoría se
dificultaba cada vez más, la dificultad de encontrar empleo para la mayoría
era enorme. De tal modo la situación económica de los negros empeoraba
paulatinamente lo cual se tradujo en dificultades obvias como lo puede ser
encontrar vivienda, de tal modo para paliar o como solución para esta situación,
muchos de quienes poseían ya sea por alquiler o en propiedad casa empezaron a
alquilar habitaciones a fin de lograr mantener la misma. Esto trajo como
consecuencia superpoblación en ese barrio. Dicha superpoblación trajo muchos
inconvenientes, entre ellos, condiciones de inseguridad e insalubridad en ese
espacio urbano, hasta tal punto que en cierta ocasión se dijo en una comisión
para la reforma de las viviendas, que “el estado no permitiría que las vacas
vivieran en uno de esos apartamentos que habita la gente de color”. Eso fue
caldo de cultivo para el crimen, la violencia y las enfermedades. En ese ámbito se desarrollaron muchas
actividades lo cual incluyó aspectos negativos por ende, como un gran auge de
contrabando de licor, venta de cocaína, prostitución, muchas actividades que
le dieron a Harlem la fama de ser una ciudad muy abierta, donde todo lo que era
considerado tabú podía conseguirse fácilmente. Un factor básico para ese
desarrollo fue la migración de gente negra del sur de EEUU hacia el norte,
hacia las áreas industrializadas que ofrecían mejores oportunidades de empleo
o de logros económicos. Dicha emigración debido a su importancia se conoce en
ciertos círculos como la Gran Migración. De esa manera se formaron y
desarrollaron grandes comunidades negras, en Detroit, Chicago y Búfalo y por
supuesto la más grande fue en Nueva York: Harlem. Allí se reunieron,
profesores, maestros, policías, empresarios, personas acaudaladas formando una
comunidad muy rica, de lo que ellos mismos llamaron Nuevos Negros. La música:
el blues y el jazz, que hablaban de la miseria, de la pobreza, del amor,
orgullo, hasta la homosexualidad, a veces ridiculizando figuras como el de las
bulldagger o los sissies pero sin odio, otros temas reivindicando la
homosexualidad. Esta suerte de ebullición era también una celebración de
optimismo sobre el futuro de la América Negra, y el Nuevo Negro. Precisamente en un ambiente donde la “marginalidad” se
reunía, se toleraba o había una mayor apertura
hacia el homosexual y las manifestaciones homosexuales, tanto en la letra
de las canciones como en ciertas publicaciones. Habiendo sido con anterioridad
un barrio predominantemente judío, a partir del siglo XX Harlem comenzó a ser
habitado principalmente por negros. Muchos de los escritores y poetas más
aclamados de esa época lo habitaron, entre ellos Langston Hughes, Countee
Cullen, Richard Bruce Nugent, y Wallace Thurman. Estos fueron apadrinados por un
profesor de la universidad Howard, residente de Harlem también, uno de los
pioneros del llamado Renacimiento de Harlem: Alain Locke. Sólo uno de ellos
Nugent escribió abiertamente sobre la homosexualidad, otros pueden ser leídos
desde un código gay, tal como algunos poemas de Cullen: Young Sailor y
Waterfront Streets. Muchos de los hombres del círculo de Locke vivían juntos
en lo que Zora Neale Hurston, bautizó como Niggerati Manor. En el año 1926,
Thurman, Nugent, Hughes, entre otros fundaron una publicación denominada FIRE,
publicación que generó controversia inmediatamente cuando apareció el primer
ensayo gay titulado Smoke, Lilies and Jade escrito por Nugent. Fue una pieza
autobiográfica, que incluían veladas descripciones sobre una noche de sexo
entre dos hombres: Alex, un joven artista Negro y su Latin lover Beauty. La
afirmación del autor de que se “puede amar a dos sexos al mismo tiempo”
produjo un escándalo. La publicación no se volvió a publicar. Asimismo
hubieron escritoras lesbianas, entre ellas Nella Larsen y su novela Passing,
sobre una mujer negra, la cual ha sido “leída” por criticas contemporáneas
como una lesbiana pasando por
heterosexual. También tenemos la figura de Angelina Weld-Grimke que publicó
poemas y obras sobre temas como la raza, pero dejó tras sí muchos poemas de
amor sobre mujeres, con títulos como Rosalie," "If," "To
Her of the Cruel Lips," "El Beso," "Autumn," "Give
Me Your Eyes," "Caprichosa," y "My Shrine. Igualmente la
presencia de otra mujer llamada Alice Dunbar-Nelson,
a pesar de haberse casado varias veces con hombres, las mujeres fueron
significativas en su vida, y según algunos críticos han influenciado en
algunas de sus obras, como por ejemplo This Lofty Oak, donde al parecer uno de
sus personajes estaba basado en una de sus amantes llamada, Edwina B. Kruse, se
le conocieron otras mujeres, entre ellas una periodista llamada Fay Jackson
Robinson, y una artista cuyo nombre era Helene Ricks London. En ese ambiente de
fraternidad, progreso y esperanza se reunieron entonces muchos músicos,
animadores, artistas y escritores negros. La música que los unía era el jazz y
el blues. El gran tema del llamado Renacimiento un período de efervescencia política
e intelectual, que Langston Hughes caracterizó como la época en que “el
Negro estaba de moda”, era una creciente conciencia de orgullo de los afro
americanos, pero también hubo un gran componente homosexual. Gays y lesbianas
podían interactuar con cierta libertad. De todos modos a pesar de toda esa
apertura, muchos preferían ser discretos en cuanto a su sexualidad, aparte de
problemas que debían enfrentar, tales como segregación, desempleo, alquileres
altos, también debían enfrentar a la policía, y el desarrollo de
instituciones mentales. La homosexualidad era considerada o un crimen o una
enfermedad. Mabel Hampton, fue arrestada engañosamente por cargos de prostitución
poco tiempo después de haber arribado a Harlem, y pasó dos años en un
reformatorio, para dar un caso, o el caso de Augustus Granville Dill, un
distinguido editor cuya carrera política se destruyó luego de haber sido
arrestado bajo cargos de solicitar sexo en lugar público.
También el temor a la reclusión en institutos de salud mental, como
sucedió con muchos hombres gays negros. De todos modos esta comunidad se hizo
fuerte, y acogió también a gente de otras zonas, heterosexuales incluidos,
muchos guiados por la curiosidad también y por el ambiente exótico que John
dos Passos describió también en el tercer volumen de su trilogía USA donde
refiere a una pareja heterosexual visitando un club nocturno, donde ambos bailan
con personas del mismo sexo, atraídos por la atmósfera desconocida.
Naturalmente atrajo gran cantidad de homosexuales blancos, rompiendo barreras
raciales y económicas. Y ahí se socializaban en los popularísimos Drag Balls
que se llevaban a cabo en el Savoy, Manhattan Casino y el Rockland Palace, en
estos bailes era común ver hombres ataviados como mujeres y mujeres ataviadas
como hombres, usando trajes. Era común la personificación masculina y
femenina, el travestismo, la exageración de las características tanto
femeninas como masculinas, entre los asistentes. El juego de géneros, en esos
bailes y en clubs clásicos como el Ubangi, o el famoso baile Hamilton Lodge. No
todos los asistentes eran homosexuales, muchos eran heterosexuales curiosos que
iban simplemente a mirar. En el Savoy por ejemplo se hacían concursos donde se
daban premios a la caracterización y la vestimenta y obtenían como premio el título
de Queen of the Ball. Harlem propiciaba la libertad, como dice un personaje en
una novela de Blair Niles: en Harlem encontré coraje y alegría y
tolerancia...puedo ser yo mismo”. Blair Niles fue una de muchas mujeres
heterosexual en este caso que también se interesaron por la subcultura gay. La
novela se basó en personajes reales, y describe a un hombre gay negro que llega
a Harlem para juntarse con los que el siente y define como sus pares debido a la
marginación en la que se encuentran todos ellos. Estos bailes atraían curiosos
pertenecientes a la alta sociedad, entre ellos Carl Van Vechten, un crítico
literario y musical, que escribía para publicaciones como Vanity Fair
y el New york Times, quien desde su juventud se vio interesado por la
cultura negra, y en especial la música negra entre ella el ragtime,
tempranamente empezó a interesarse por todo el movimiento cultural que se
desarrollaba en Harlem y por supuesto la cultura negra, escribió varias novelas
entre ellas una titulada Níger Heaven, patrocinó y divulgó a varios autores
de ese ambiente. En cierta manera
esa novela halló eco en el público blanco, más que en el público negro, de
esta manera comenzaron a interesarse en Harlem y la cultura que ahí se gestaba.
Del mismo modo que ese ambiente mucho más liberal que ofrecía salidas a gays y
lesbianas, que con anterioridad a la década del 20 se limitaba a reuniones
privadas, encuentros en baños públicos y parques. En este territorio
comenzaron a ganar o tener espacios lesbianas y gays entonces. Los lugares más
liberales en New York entonces fueron Greenwich Village y Harlem, del mismo modo
que en otros países lo fueron determinados barrios. Había también reuniones
y sitios más exclusivos como el que lideró Alexander Gumby,
otro salón era el que lideraba A'Lelia Walker, una mujer a quien le
gustaba rodearse de gays y lesbianas. Van
Vechten era uno de los amigos más cercanos de Walker. A ese lugar solían
concurrir muchos artistas, poetas y
escritores negros, como Alain Locke o Countee Cullen cuya homosexualidad y vida
en pareja con un maestro hombre era algo que se mantenía tácito y naturalmente
no se cuestionaba. Nugent era otro de los concurrentes, en este caso era un
artista que vivía abierta y libremente su condición.
Es a él a quien se le adjudica históricamente el haber escrito la
primera novela gay negra. Reconocido era también un salón cuyo dueño era
Clinton Moore un homosexual blanco que era catalogado como la versión americana
del Jupien de Proust, solía atraer a gente muy conocida, entre ellos a Cole
Porter, Cary Grant y Maury Paul. Allí también se presentaban espectáculos de
todo tipo y tenor. No sólo en los llamados balls o bailes la gente se
congregaba, lo hacía también en cabarets,
clubes nocturnos, las llamadas speakeasies, los llamados
buffet flats, el nombre buffet alude a la amplitud de comportamientos
permitidos, eran lugares que daban alojamiento nocturno y donde a veces se
desarrollaban actividades ilegales como el juego y la prostitución, así como
se convertía en un lugar extremadamente abierto donde según se documenta, era
posible presenciar distintos tipos de prácticas sexuales, y shows bizarros por
llamarlos de algún modo, y personajes como Clarenz, un travesti de enorme
corpulencia o animadores con nombres extraños tal como Sewing Machine Berta. Su
origen data de finales de 1800, destinado a personas negras a quienes se les
negaba frecuentemente la entrada y alojamiento en la mayoría de los sitios
destinados a tal fin, dichos sitios aparecen en letras de canciones de Count
Basie y Fats Waller, tal es el caso de uno llamado Daisy Chain, dichos sitios
donde hombres y mujeres podían vestirse y comportarse tal como lo
deseaban, eran oficialmente ilegales, las rent
parties, que eran fiestas destinadas a recaudar fondos para el alquiler, por lo
cual se organizaban grandes bailes con orquestas, jazz y licor, la canción
Gimme a Pigfoot and a Bottle of Beer que
entonaba Bessie Smith describía este tipo de reuniones donde quienes las
realizaban a veces ni siquiera conocían a quienes asistían. En un periódico llamado The
New York Age se relata despectivamente una de estas rent parties : “One of
these rent parties a few weeks ago was the scene of a tragic crime in which one
jealous woman cut the throat of another, because the two were rivals for the
affections of a third woman. The whole situation was on a par with the recent
Broadway play [about lesbianism, The Captive], imported from Paris, although the
underworld tragedy took place in this locality. In the meantime, the combination
of bad gin, jealous women, a carving knife, and a rent party is dangerous to the
health of all concerned.” Para agregar al tema, The captive era una obra que en su momento fue
saludada como una obra maestra y comparada a una gran tragedia griega en
ciudades como Viena, Berlin y Bruselas, estas reacciones favorables se dieron en
el viejo continente, pero no sucedió del mismo modo en su estreno en Nueva York.
Allí se denotaba la gran homofobia reinante en EEUU, desde la crítica
despreciativa de Brooks Atkinson del New York debido a su tema revulsivo y la
“repugnante posibilidad” de una enredada relación de la protagonista con
otra mujer, pasando por el juicio de parte de
William Randolph Hearst catalogando a la obra como viciosa y obscena,
hasta un crítico que la cifró como la más corrupta y diabólica obra jamás
estrenada en el teatro americano y le agregó que era un documento a favor de la
degeneración sexual. La obra es sobre una lesbiana que trata de escapara por
matrimonio y en determinado momento le confiesa a su marido que ella es una
“mujer enferma” (la visión de ese entonces). Su amante también es una
mujer casada, jamás aparece en el escenario pero su presencia se sostiene a
través del continuo envío de ramos de violetas a la protagonista. La obra fue
bajada de cartel en apenas tres meses, y sus protagonistas Helen Mencken and
Basil Rathbone arrestados. A raíz de esto se legisló con el fin de prohibir la
presentación de temas homosexuales en los teatros de Nueva York, ley que
permaneció vigente por muchos años hasta
1967. Regresando a la descripción urbana, en las calles aledañas de
Jungle Alley se encontraban los speakeasies, en estos speakeasies se conjugaba
distintas personas, travestis entre ellos,
algunos de ellos eran el Edmond Cellar, donde cantaba Ether Waters, el
Lulu Belle, y el Hot Cha. En muchos de ellos abundaba la marihuana y la cocaína.
Ahí se encontraban los clubes menos elegantes que atraían a un público menos
separatista. El público se mezclaba. Esos lugares eran asimismo más baratos
que los clubes destinados a los blancos como el Cotton Club, el Connie's Inn, o el Small's Paradise. Muchas de estas tabernas
solían estar ubicadas en sótanos con espacios no demasiado amplios, por lo
cual los días de mayor concurrencia solía aglomerarse la gente, que bebían
licores suaves o bebidas más fuertes que tenían como nombre “lightning”.
Y tocaban bandas rudimentarias acompañadas por un cantante y en cuanto
las luces cambiaban su color de azul a rojo, estaba permitido bailar.
Uno de los lugares más famosos destinados a gays y lesbianas se llamaba
Clam House, situado en la calle 133 Jungle Alley, descrito como Vanity Fair como
un lugar para borrachos pero no para la juventud inocente. A ese lugar concurrían
figuras como Beatrice Lillie,
Tallulah Bankhead, Jeanne Eagels, Marilyn Miller, Princesa Murat de
Paris, la cantante Libby Holman y su amante, Louisa Carpenter du Pont Jenney. La
única en explotar públicamente su sexualidad era Gladys Bentley. Habían
muchas de estas tabernas, entre ellas el Rockland Palace y Garden of Joy. En
muchos no se permitían públicos comportamientos homosexuales, pero existían
algunos pocos donde era válido y la entrada era libre, sin que hubiera nadie
que controlara el acceso, donde los gays solían ir a buscar compañía que se
definía como “ruda” en ambientes mas “duros”. En este ambiente
rebosante de libertad e ideas positivas reivindicativas también, se movieron
muchas mujeres bisexuales y lesbianas, con la aclaración pertinente de que
algunas hicieron pública su sexualidad en tanto otras la mantuvieron un tanto
al margen.
Billie Holiday fue una de las grandes cantantes de jazz, que tuvo
historias con varios hombres y también mujeres, entre ellas la actriz Tallulah
Bankhead. Ernestine “tiny” Davis, una trompetista renombrada que tocaba en
una big band integrada por mujeres llamada International sweethearts of the
rythm, era también lesbiana. Fue conocida como la Louis Armstrong mujer. En la
misma banda también se encontraba su amante una percusionista llamada Ruby
Lucas, ambas estuvieron juntas por más de cuarenta años.
Alberta Hunter , cantante de blues y actriz, tenía un estilo muy
distintivo. Nació en Memphis en el año 1895 y fue una de las grandes de la
escena del jaz entre los años 20 y 30. A edad temprana
abandonó su hogar y su lanzamiento como cantante fue en la legendaria
Creole Jazz Band. Entre algunas de sus composiciones figuran la conocidísima
Down hearted blues. Sus grabaciones más conocidas son "'Taint Nobody's
Business If I Do" y "Aggravatin' Papa." Se casó en el año 1919,
pero jamás compartió lecho con su marido, pero se separó casi inmediatamente
y obtuvo su divorcio en 1923. Los rumores sobre su sexualidad empezaron a correr
pronto, pero Hunter nunca discutió su lesbianismo a pesar que jamás mantuvo
ocultas sus relaciones con otras mujeres, una de ellas se llamó
Lottie Taylor sobrina de Bert Williams un conocido animador de vaudeville
con la cual vivió muchos años y compartieron hogar en Nueva York así como
viajes a Europa. Finalmente la relación terminó cuando Lottie la abandonó por
otra mujer.
Ethel Waters, nacida en el año 1896
en Pennsylvania, a la edad de doce
se casó y a los catorce obtuvo el divorcio, fue conocidísima cantante de blues,
o recordada también por su papel
una obra de Mc Cullers: Member of the wedding. Fue una de las cantantes mejor
pagadas en Broadway, actuando en obras como Blackbirds. Obtuvo una nominación
de la academia por mejor actriz secundaria en Pinky. Su carrera también comenzó
temprano, primero en Filadelfia y en Baltimore finalmente en Nueva York, donde
se unió a ese ambiente liberal que fue Harlem en esos tiempos. Entre su
repertorio figuraban canciones como "Organ Grinder Blues" y
"Do What You Did Last Night."
Como tantas otras figuras de la época se le conocieron relaciones con
mujeres. Tuvo una tempestuosa relación con la bailarina Ethel Williams lo cual
incluyo en varias ocasiones discusiones públicas, así como demostraciones públicas,
todo eso a pesar de no ser abiertamente lesbiana, se dice que usualmente
comenzaba sus actuaciones preguntando: Where's that partner of mine? Where's that Ethel
Williams?. Entre los rumores que circulaban hubo algunos que la vincularon
temporalmente con la escritora Radclyffe Hall.
Respecto a letras un ejemplo temprano del jazz el tema
“The Boy in the Boat": "When you see two women
walking hand in hand, just
look them over and try to
understand: They'll go to
those parties -have the
lights down low- Only those parties where women can
go. You think I'm lying -just
ask Tack Ann- Took
many a broad from many a man.”
Ma Rainey, la madre del blues, una mujer dotada de una voz poderosa,
nacida en Georgia en el año 1886, cantaba por allá a finales de los años
veinte Prove it on me, un blues cuya letra decía: Went
out last night with a crowd of my friends, they must
have been women, cause I don't like no men. Wear my
clothes just like a fan, talk to gals just like any
old man
Cause they say I do it, ain't nobody caught me. Sure
got to prove it on me.
Un blues que más que testimonia un orgulloso lesbianismo. La frase cause
I like no men, es explícita. Fue ella junto a su esposo Will Rainey con el cual
hacían giras or el sur de EEUU llamada Ma & Pa Rainey and Assassinators of
the Blues, quienes descubrieron a Bessie Smith, de la cual fue íntima amiga.
Para promover su presentación y el disco Prove it on me en el año 1928,
la Rainey apareció en algunos aviso de diario vestida con traje
masculino y rodeada de dos mujeres dando la impresión de coqueteo.
A pesar de estar casada con Will Rainey se le conocieron muchos affaires
con mujeres. Se relata de ellas un episodio acontecido en el año 1925 en
Chicago, donde la policía recibió una queja por ruidos molestos, y cuando la
misma acudió se encontraron con una habitación llena de mujeres desnudas en
situación comprometida. Rainey pasó la noche en la cárcel bajo el cargo de
“fiesta indecente” y fue sacada de ahí por su amiga Bessie Smith. Bessie
Jackson, o Lucille Armstrong su nombre de nacimiento, fue otra de las tantas
mujeres que poblaron la escena musical norteamericana, nacida en Missisipi en el
año 1897, en el año 1916 se casó
con Maxwell Bogan, con el cual estuvo casada hasta el año 1942, era un
matrimonio abierto por llamarlo de alguna manera, la mayor parte del tiempo la
pasaban lejos uno del otro, en tanto ella llevaba una vida bastante libre y
activa sexualmente, hizo su primera grabación en el año 1923, año en el cual
adopta su nombre artístico, Bessie Jackson, se especializaba casi
exclusivamente en cantar sobre temas como el adulterio, lesbianismo,
alcoholismo, prostitución y
relaciones abusivas. Se la podría
catalogar como una gran voz feminista, que cantaba sobre cuestiones personales,
en forma bastante fuerte en muchas ocasiones, muchas de sus letras eran explícitas.
Grabó en la década del 30 "B.D. (bulldykes o bulldaggers) Woman's
Blues":
“Comin' a time, B.D. women ain't gonna need no men
Comin' a time, B.D. women ain't gonna do need no men
Oh they way treat us is a lowdown and dirty sin
B.D. women, you sure can't understand
B.D. women, you sure can't understand
They got a head like a sweet angel and they walk just
like a natural man
B.D. women, they all done learnt their plan
B.D. women, they all done learnt their plan
They can lay their jive just like a natural man
B.D. women, B.D. women, you know they sure is rough
B.D. women, B.D. women, you know they sure is rough
They all drink up plenty whiskey and they sure will
strut their stuff
B.D. women, you know they work and make their dough
B.D. women, you know they work and make their dough
And when they get ready to spend it, they know they
have to go”.
Bessie Smith la “emperadora” del blues. Dotada de una voz poderosa,
extremadamente expresiva se condujo a su manera durante toda su vida, vivió
libremente su sexualidad con hombres y mujeres. Nació en el año
1894, en Chattanooga, Tennessee, empezó a cantar a temprana edad y
tempranamente fue descubierta por Ma
Rainey, que viajaba y actuaba en el sur de EEUU. Era una mujer con gran
temperamento, violenta, bebedora y sexualmente promiscua. Prefería la compañía de
las mujeres, entre ellas tuvo una relación bastante difícil con una cantante
de coros llamada Lillian Simpson. Una biografía de Chris Albertson relata los
amplios gustos sexuales de esta cantante de jazz que la llevaron a tener varios
conflictos con su esposo Jack Gee, debido al interés de Bessie por las mujeres.
La biografía se basa principalmente en testimonios de una de sus sobrinas. Ruby
Walker. Su compañía musical incluía a Boula Lee, casada también una
vocalista pero que solía tener sexo con otras mujeres, y Gladys Ferguson, una
mujer que se personificaba como hombre, con la cual al parecer tuvo un affaire,
a comienzos de la década del 20. Smith siempre intentó mantener a Gee al
margen de sus gustos sexuales, que a veces aparecían mencionados casi en clave
en periódicos de chismes, tal como sucedió alguna vez en el Town Tattle. En el
año 1926 irrumpió en su vida Lillian Simpson. Sobre Bessie Smith, se narran
muchas anécdotas, tuvo muchas amantes mujeres, entre ellas una chica llamada
Lillian Sampson, historia complicada, con episodios fuertes como el intento de
suicidio de la última. Fue en una fiesta donde al parecer manifestó su interés
por es chica, tal como lo documenta su biografía: “Bessie se aproximó a Ruby,
su sobrina, movió su cabeza en dirección a Lillian, y dijo “”me gusta esa
chica”, Ruby interpretó que se refería a la forma de bailar de Lillian, y
respondió: “Me alegra, que te guste, lo esta haciendo bien no?”
“No, no quiero decir eso” respondió “Le diré yo misma, porque tu
no entiendes nada pequeña”.
Entonces se dirigió hacia Lillian, y le susurró algo al oído, conduciéndola
fuera de la habitación. Ruby y Lillian compartían su habitación, pero cuando
Ruby despertó al día siguiente comprobó que Lillian no había dormido en su
cama. Desde ese momento Bessie y Lillian comenzaron a dormir juntas con
frecuencia. Al día siguiente Lilian le comentó a Ruby que había sucedido y le
sugirió que ella podía intentarlo con Boula Lee, la cual al parecer había
realizado ciertos avances con Ruby, pero la sobrina ya había sido advertida por
Bessie que la enviaría a casa si descubría que sucedía algo entre ellas y
algunas de las chicas del show. Luego del intento de suicidio de Lillian en
1927, habiendo superado ciertas reticencias e inhibiciones, pero no el temor que
Jack Gee, esposo de Bessie, inspiraba en Lillian, esta decide abandonar a Bessie.
Sin ira y sin súplicas culminó esta relación. En sus canciones no cantó
explícitamente sobre el lesbianismo más que en su interpretación de The boy
in the boat, sobre el tema homosexual tan solo una canción Foolish Man Blues
donde se hace una referencia vaga :
There's two things got me puzzled, there's two things
I can't understand That's a mannish actin woman and a
skippin,
twistin woman acting man.
Canciones como "Freakish Blues," de George Hanna eran bastante
explícitas en su contenido sobre fluidez sexual. El blues reflejaba una cultura
que aceptaba la sexualidad incluidos comportamientos homosexuales, así como
identidades como algo natural.
Gladys Bentley fue otra de las grandes cantantes del blues, que llegaron
a Nueva York, abandonó su hogar en Pennsylvania a la edad de 16, para empezar a
cantar en clubes nocturnos y los llamados speakeasies (tabernas clandestinas).
Bentley era muy abierta con su sexualidad, y algunas vez le comentó a una
columnista Louis Sobel, que se había casado con otra mujer en Atlantic city. En una entrevista comentó para Ebony
Magazine : "It seems I was born different.
At least, I always
thought so....From the time I can remember anything ,even as
I was toddling, I never wanted a man to touch me...Soon I began to feel
more comfortable in boys clothes than in dresses." Cantó más de un tema dirigido a las bulldaggers (lesbianas que
adoptaban un estilo masculino) y las llamadas "sissies" afeminados o
mariquitas como el tema Sissy Blues (I
dreamed last night I was far from harm
Woke up and found my man in a sissy's arms
"Hello, Central, it's 'bout to run me wild
Can I get that number, or will I have to wait a while?"
Some are young, some are old
My man says sissy's got good jelly roll
My man got a sissy, his name is Miss Kate
He shook that thing like jelly on a plate
Now all the people ask me why I'm all alone
A sissy shook that thing and took my man from me
) solía utilizar cotidianamente vestimentas masculinas, y actuar del
mismo modo, vestida de hombre, con el clásico smoking (recordando además que
los fenómenos de travestismo femenino eran una práctica utilizada ese entonces
incluso desde la época renacentista, tal como lo narran canciones populares, o
la cultura impresa y oral incluso
en el teatro según Duby aunque notan una suerte de incremente a partir de la
segunda mitad del siglo XIX) y según
mis datos se casó, en ese entonces con una de sus amantes lesbianas en una
ceremonia en Atlantic city en la década
del 30, recordando además que muchas mujeres se casaban entre sí, adoptando
una de las dos vestimenta y comportamiento masculino y contando además con la
complicidad de algunos sacerdotes. De tal manera solía actuar en lugares míticos
como los que se encontraban en la llamada Jungle Alley, donde flirteaba
abiertamente con mujeres. Inspiró varios personajes literarios en novelas como
"Parties" de Carl Van
Vechtens, Deep river de Clement Woods , "Strange
Brother" de Blair Niles. Se denominaba Jungle Alley a una avenida donde
estaba atestado de clubes nocturnos, y cabarets entre ellos el mítico Cotton
Club donde no se admitía hay que precisar público negro y fue bautizado como
Lady Mountbatten como “El aristocrático de Harlem”, donde tocaban a pesar
de eso figuras del jazz como Ethel Waters, Adelaide may, Duke Ellington y
Cab Calloway, los artistas negros no se podían mezclar con la audiencia.
En esos tiempos encontrar trabajo para una mujer era de por sí difícil, hubo
muchos casos en que decidieron adoptar vestimenta masculina a fin de hacerse
pasar por hombres y así poder acceder a un empleo. Ese fue el comienzo de Billy
Tipton, Un clásico caso en el mundo del jazz fue el de Billy Tipton
(saxofonista de cierto renombre en el ambiente jazzístico estadounidense), cuyo
nombre real era Dorothy pero vivió casi toda su vida como hombre, incluso se
casó y crió niños, y no se supo su verdadero sexo biológico hasta después
de su muerte. Se le conocieron al principio relaciones con otras mujeres que sí
conocían su sexo, pero con el correr de los años según documenta su biógrafo
adoptó por completo una identidad
masculina, que aparentemente llevó a la convicción de muchas mujeres de que
ella era un hombre, del tal manera que la hermana de su viuda la describe
diciendo que Loretta su hermana se negaba a admitir que Billly era una mujer que
actuaba la parte del hombre: Billy era un hombre según ella. Esto significaba
mucho más que lo exteriormente estereotipado como masculino, sino que además
implicaba “comportamiento”, por ejemplo la caballerosidad, la confianza
ciertos sustantivos que culturalmente se imponen como masculinos. Hay un muy
buen artículo de Eduardo Berti titulado La increíble historia de Billy Tipton.
El otro yo, que se puede leer en la web. Ya a finales del siglo XIX se
encontraban ejemplos en alguna pieza teatral de estas realidades, de mujeres
travestidas, la obra de A. C. Gunter, Un encantamiento en Florida mostraba a una
mujer en el escenario, mostrando ademanes y conductas culturalmente masculinas.
En un libro de Jonathan Ned Katz, se rescatan ejemplos como el de Murray Hall,
que vivió como un hombre gran parte de su vida. Hall se era un
prominente político que se casó incluso dos veces con mujeres, ninguna
de las cuales jamás reveló ese secreto. Naturalmente el contenido de las
letras reflejaban la época y lo
que se llamó el Renacimiento de Harlem una suerte de ebullición de la cultura
negra en EEUU. Para las mujeres lesbianas para quienes las posibilidades eran aún
más limitadas, todo este ambiente ofrecía oportunidades, Mabel Hampton fue una
de las tantas que aprovechó esta situación, abandónó de joven su hogar para
irse a vivir a Harlem donde trabajó como bailarina junto a su amante, en un
show en Coney Island hasta que
finalmente obtuvo su lugar en el teatro Lafayette. El trabajo le permitió tener
un buen nivel de vida, así como mayor contacto con otras mujeres lesbianas que
terminaron por formar su círculo de amigas más cercanas. La lesbiana más
conocida en ese ambiente fue la Bentley como ya lo dije, su primer trabajo fue
en uno de esos clubes The Mad House, obtuvo su primer empleo tocando piano,
convenciendo al dueño de que una mujer podía tocar tan bien como un hombre,
con el tiempo el lugar donde se la podía disfrutar en sus shows pasó a ser el
Glam House. Ese ambiente de tolerancia comenzó a ir en declive
a partir de la Depresión y así sucesivamente con la gran caza de brujas
de Mc Carthy, que fueron sumiendo en el silencio voces como por ejemplo la
Bentley, cuya carrera fue declinando con picos durante la segunda guerra donde
hubo una proliferación de bares gays con asistencia de militares, hombres y
mujeres que hicieron renacer parcialmente esa cultura bares que capitalizaron
ese flujo de gays. Muchas mujeres lesbianas iban a ver sus actuaciones a lugares
como El Rancho en Los Angeles y
Mona en San Francisco aunque tuvo problemas legales por actuar vestida en forma
masculina. La persecución macarthista la perjudicó notoriamente, de una manera
tal que a partir de cierto momento decidió volver a usar vestimenta masculina y
la impulsó en forma desesperada a escribir una carta que llevaba por título
“Soy mujer otra vez”, en la cual afirmaba que se había curado de su
lesbianismo a través de un tratamiento hormonal, y que finalmente estaba en paz
luego de una vida infernal. El jazz un género que particularmente disfruto,
para finalizar ha sido por su propia raíz un género y un mundo que ha sido
particularmente abierto, música de rebeldía, desenfreno, improvisación,
temprano se difundió por Europa, sin barreras de clases y sin ser despreciado
como sucedió en muchos casos por ser considerada una música de negros, fue
ampliamente acogido por mentes abiertas, justamente como una música que
transmitía la idea de libertad y lucha, hasta tal punto que para dar un ejemplo
bien claro, fue un género estrictamente regulado por el gobierno alemán de
Hitler, tan regulado como detestado por los nazis, debido a lo que de por sí
implicaba este género cultivado por los negros y desarrollado por sus amantes.
Sobre el jazz existe abundante bibliografía, entre ellos uno de Eric Hobsbawn
titulado Gente
poco corriente: resistencia, rebelión y jazz, que señala al jazz como una de las
vanguardias del siglo veinte, no consideradas comúnmente como las más
importantes, pero de un innegable poder expresivo y realmente manifestador de un
sentimiento social en su momento, tal como lo fue el cine. Considera al jazz
como una especie de movimiento vanguardista no deliberado, base como se sabe del
rock, otro movimiento no
premeditado, cuyos creadores no estaban en absoluto interesados en la opinión
de intelectuales, ni por lo que era considerado “cultura”, en un sentido
estrecho del término.
©
LAS PRESENCIA DE LAS LESBIANAS EN LA
CULTURA NORTEAMERICANA DE COMIENZOS DEL SIGLO VEINTE, HARLEM, EL JAZZ Y SUS
LETRAS. Diciembre de 2001. Buenos Aires,
Argentina.